Puesta en acción.

había que materializar la idea. Y ahí vino el reto… ¡el gran reto!: ¿Quiénes de entre todos nosotros canta de una manera más o menos profesional? ¡Nadie! ¿Alguien que sepa tocar algún instrumento y tenga una poquita de experiencia en grabación? ¡Nadie!  ¿Alguien que sepa componer canciones? ¡Nadie! Por favor, ¿alguien que tenga aquí un estudio de grabación?… Una vez más… ¡Nadie!  Wow!! ¡Pues bien comenzamos!… Primera lección: Cuando quieras hacer algo que de verdad merece la pena, no te detengas en lo que no tienes, busca talentos más allá de tus propios límites. Aprendimos grandes lecciones.

Empezamos a tirar de contactos. Desde Tánger, a lo lejos, a veces se divisa en el horizonte la costa de Tarifa al sur de España. ¿No habrá algún estudio por allí cerca? Y sí, ¡premio! José Mª Sagrista, músico y productor de gran recorrido profesional (guitarrista del mítico grupo ‘Triana’, para más señas) se iba a convertir en nuestro mejor aliado junto con su estudio de grabación ‘Punta Paloma’. Las canciones de grupos experimentados a nivel internacional como lo son Gen Verde o Gen Rosso, o Progetto1, G.Arcobaleno, Revolution y otros amigos, iban a ser nuestras compañeras de lujo en este viaje que impedirían un naufragio seguro. Nuestro buen amigo, y gran músico, arreglista y compositor, Héctor Pérez, hizo unos magistrales arreglos de cuerda y trompa para la canción que cierra el álbum. Y fue así como cada uno iba aportando su talento.

Una carrera contra reloj, pero las piezas empezaban a encajar. ¡A penas teníamos nada y ya estábamos pensando en el diseño de la portada! (si por soñar que no quede!) Sobre una idea original de Julio,  se le pasó el boceto a los niños de la escuela de sordos Effetah. Segunda lección: Todos caben. No importa que sea un disco y estos niños sean sordos. La transformación del mundo viene por la suma de los talentos de todos. ¡A pintar toca! Más sencillo imposible: un dibujo en acuarela de una gota cayendo y provocando una onda expansiva. ¡Sí. ésa es la idea! Aquello que hacemos, por pequeño que nos pueda parecer, más pequeño que una gota de agua en medio del mar, produce su propia onda expansiva. Si esa “gota”, esa acción, va cargada de amor, lo que expande es puro amor, ¡y es así como se cambia el mundo!

Portada del disco realizada por los niños sordo-mudos del Centro Educativo EFFETAH-Tánger.

Portada del disco realizada por los niños sordos del Centro Educativo EFFETAH-Tánger.

Pero tener la portada no es suficiente. Había que hacer todo el diseño del digipack completo. Nos decidimos por hacerlo en cartón reciclado, y nuestro amigo vallisoletano, Xavi Hidalgo, se puso a ello. Era mágico ver como, con su maestría y buena acitud, aquello se iba haciendo realidad. A golpe de ratón y creatividad nació el ‘envoltorio’ del disco.

Siguiente reto: había que adaptar las canciones a las diferentes lenguas (español, inglés, francés, árabe….) Julio se puso a coordinar un equipo con Mustapha, qu es de Marruecos, Nicole de los Estados Unidos, Claude y Gerard, franceses, hermana Stefania, italiana en Tánger (monja carmelita descalza, vida contemplativa, de clausura…) y hasta el arzoobispo de Tánger, el franciscano gallego monseñor Santiago Agrelo. El Equipo ‘A’, se podría haber llamado. ‘A’ de adaptación de las canciones a otras lenguas. Porque está claro que, adaptar musicalmente una canción, no es lo mismo que traducirla. Adaptar supone que, respetando la intención original de su autor, la canción conserve el mensaje, pero que, a su vez, suene bien al oído en rima y métrica de otra lengua para la que no ha sido compuesta esa canción. ¡Nada fácil! Tercera lección: la lengua, más allá de la identidad de un pueblo o cultura, es un instrumento privilegiado de comunicación. Hemos visto como cada lengua ha enriquecido los textos llenándolos de matices diversos.

Fue toda una experiencia, en el proceso de adaptación de las canciones, descubrir los diferentes sonidos, las variadas expresiones, lo “intraducibles” que son las emociones que suscitan las palabras en la lengua de cada uno, su resonancia interior. El respeto por cada lengua era, en definitiva, el respeto a lo multicultural y la aceptación en la diferencia de cada uno de los que estábamos trabajando el proyecto. Luego vino la parte divertida, y a la vez complicada, de tener que aprender y cantar en cada lengua con un acento aceptable, de manera que pudiéramos transmitir una emoción a quien la escucha para que el mensaje cumpla su cometido. Imagínate… un marroquí cantando en inglés, un español cantando en árabe, una americana cantando en francés… ¡Babel sólo fue una chiquillada a nuestro lado! Muchas han sido las anécdotas en este sentido.

Ya ves que este trabajo musical se ha hecho posible gracias a la colaboración de muchas personas de diferentes países, culturas y lenguas, cristianos de distintas confesiones, musulmanes, no creyentes… Su talento, su creatividad, su energía… cada cual ha aportado como ha creído conveniente. Todos juntos trabajando una idea común.

Horas interminables de ensayos. No importaba nada: el frío, el calor o la lluvia, a primera hora de la mañana con sueño, después de comer en plena digestión o al final del día agotados por la dura jornada.

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Ten en cuenta que no nos dedicamos a esto y teníamos que sacar tiempo de donde no lo había. Nuestra tarea allí es variada, bien sea con migrantes, con madres solteras o en proyectos de educación con niños y adolescentes de familias en exclusión, como es el caso de la implicación de Mar, Eloy y Mustapha en el ‘Hogar Lerchundi’.

Después del periodo de ensayos, por fin toca grabar. ¿Pero no decías que no teníais estudio? Así es, pero ¿quién dijo miedo? Habilitamos, como pudimos, una pequeña habitación de la casa de voluntarios del ‘Hogar Lerchundi’ y, aprovechando el paso por la casa de un grupo de voluntarios del Colegio Claret de Canarias, los pusimos manos a la obra para “insonorizar” nuestro improvisado estudio de grabación a base de retales de moqueta, paneles sueltos de corcho, cortinas y colchones, ¡muchos colchones!

   montando el "estudio"en pleno montaje del "estudio"

colchones

Aprovechamos una ventana que tenía la habitación, y que daba a un pasillo, para crear nuestra particular “pecera de estudio”, y allí pusimos a nuestro técnico, José Mª Sagrista, que se había venido desde España cargado con una unidad móvil. ¡En la vida se ha visto en otra igual! je,je

tecnico       pasillo del tecnico

Cuarta lección: cuando conviertes los problemas y dificultades en retos y desafíos, descubres que todo es más fácil, más apasionante, ¡y hasta divertido!

¿Entonces quiénes cantaron? ¡Descúbrelo aquí!

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